Hipertensión arterial y alimentación

HIPERTENSIÓN ARTERIAL Y ALIMENTACIÓN
POR: LNCA. MARIANA ALARCÓN DAMIÁN

La hipertensión arterial es una enfermedad crónica, multifactorial y controlable definida por una presión sistólica mayor o igual a 140 mmHg y/o una presión diastólica mayor o igual a 90 mmHg. Esta patología se asocia directamente con problemas cardiovasculares y cerebro vasculares. Recordemos que una presión arterial normal se encuentra entre 110-120/70-80 mmHg.

La clave para el control de la hipertensión es un cambio en el estilo de vida, empezando por la alimentación; la alimentación para el paciente hipertenso se relaciona con una dieta baja en sodio y alta en fibra, cuando hay en la sangre un exceso de sodio, los riñones generan una retención de líquidos, este aumento en el volumen de sangre incrementa la presión arterial.

TIPS PARA REDUCIR LA HIPERTENSIÓN MEDIANTE LA ALIMENTACIÓN

• Busca alimentos bajos en grasa y altos en fibra como granos integrales, chícharos, lentejas, frijoles, frutas y verduras.
• Poco a poco ve creando el hábito de cocinar con poca o nada de sal.
• Evita alimentos ricos en grasas saturadas.
• Opta por proteínas magras como el pescado, pollo sin piel, soya, carne magra y lácteos descremados.
• Evita alimentos “hidrogenados” o “parcialmente hidrogenados”.
• Trata de evitar alimentos fritos y capeados, así como horneados comerciales como galletas, donas y demás.
• Evita el alcohol y preferentemente también el café.
• Limita el consumo de yema de huevo, quesos maduros, leche entera, crema, helado, mantequilla, embutidos y carnes grasosas.
• Reduce el consumo de productos enlatados y ahumados.
• Cocina con aceite de oliva, soya o girasol en vez de mantequilla o manteca.
• Siempre que puedas come en casa para tener un mejor control respecto a ingredientes y medios de cocción.
• Evita fumar ya que la nicotina tiene un efecto vasoconstrictor y aumenta la presión arterial.

Es posible mejorar el sabor de los alimentos cocinados sin sal, mediante otras estrategias como es la cocción al vapor, los estofados, y usando potenciadores de sabor como el limón, ajo, cebolla, pimienta, canela, albahaca, perejil, aceite de olivo y orégano.


REFERENCIAS:
1. Dr. Pamplona Roger. El poder medicinal de los alimentos. Editorial Safeliz, S.L. Gema Editores.
2. Goldstein LB, et al. Guidelines for the primary prevention of stroke: a guideline for healthcare professionals from the American Heart Association/American Stroke Association.Stroke.
3. Kaplan NM. Systemic hypertension: Treatment. Eds.Braunwald´s Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine.
4. Dr. Luis Enrique Hernández y Dra. Roxana Magaña. Consultorios de Medicina Especializada.